viernes, 21 de enero de 2011

La Gran Aventura

Era el 28 de Julio de 1940, al siguiente día mamá cumplía 29 años, no recuerdo de donde salieron, pero entre mi hermano y yo teníamos ese día una fortuna....¡ cinco pesos ! los dos pensamos lo mismo : "Hay que comprarle un regalo a mamá": Pero ...¿ donde? ¿ en los negocios del barrio ?  que va, esos no tenían nada lindo.... había que ir a Liniers, a la calle Rivadavia , donde estaban todos los negocios, ¡ ahí si que habia de todo!......pero ¿y las vías del tren?....¿y el cruce de la calle ¡ tan ancha ! con los tranvías y los colectivos?
Conocíamos bien el lugar, porque papá solía llevarnos los domingos por la mañana, a un bar llamado La Blanqueada, donde el tomaba su vermout y nosotros un naranjín ( bebida sin alcohol), al lado de este bar había un bazar que tenía miles de cosas lindas.
También conocíamos el camino, ya que muchas veces para ir al colegio, por no pasar por el túnel de la General Paz, íbamos por un pasillo que costeaba las vías hasta la estación.....pero no cruzábamos sólo regresábamos a nuestra ruta diaria.
Había que decidirse, y mi hermano haciéndose el grande dijo "Vamos...yo te llevo"y ahí arrancó la gran aventura, Miguelito 9 años, yo 7, rumbo a la vorágine de la avenida Rivadavia
Partimos  sin decir nada a nadie, primer obstáculo:  cruzar las vías:; La estación tiene un túnel de acceso, con entrada y salida a ambos lados de las vías, no lo conocíamos, pero sabíamos que estaba, bajamos las escaleras,pasamos frente a otras, que llevaban al andén y Urraa!!! estamos en la avenida. Allá justo frente nuestro, está el bar y también,  el bazar, ahora hay que cruzar....¡ que ancha que es ! por la plazoleta del centro, iban y venían esos monstruos llamados tranvías, por todos lados coches y colectivos ¡ hasta omnibus con 2 puertas !!    Nos quedamos viendo....allí, frente a la barrera hay una garita,  el vigilante que dirige el tránsito nos hace cruzar.
Entramos al bazar, una señorita nos atiende, le decimos que queremos algo lindo para mamá y le damos nuestros 5 pesos, nos muestra un juego de 6 copitas de licor, en una bandejita de metal rodeando un botelloncito con tapon de vidrio, Sii ¡ es hermoso ! Lo envuelve con un gran moño, nos lo dá en una bolsita y 5 centavos de vuelto.
El regreso, fue cosa sencilla, ya teníamos experiencia . A la mañana siguiente le dimos el regalo a mamá,
 Cuando se enteró lo que hicimos, creímos que nos iba  a matar,....pero después, recuerdo que lloró y nos abrazó a los dos.
Pasaron 71 años y esas copitas aún están allí,  en Buenos Aires, junto a las cosas que pertenecieron a mi mamá,

4 comentarios:

  1. Qué aventura eh! Mencantó el post :)

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  2. Peligrosa la aventura!! Y tener todavía ese regalo de recuerdo, es lo mejor.

    Besos!

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  3. Me encantó la aclaración sobre el naranjín, bebida sin alcohol, me lo imagino al abuelo llevandolos al bar a tomarse unos tragos con los muchachos jajajaja
    Quiero esas copas!
    Besos pá.

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  4. Qué lindo! queremos fotos de las copas!! gabyta, ponete en campaña para sacarles una foto!!!

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